Los cubanos recurren a Bitcoin, Ethereum y Dogecoin como mordedor de las sanciones de EE.UU.

Otro informe ha expuesto cómo los cubanos están eludiendo las sanciones de los Estados Unidos mediante el uso de soluciones de remesas bitcoin (BTC) y altcoin – con transferencias convencionales casi imposibles entre las naciones alineadas con los Estados Unidos y el estado comunista.

Un informe del servicio en español de la Deutsche Welle encontró que algunos cubanos también están recurriendo a los altcoins, con algunas operaciones de remesas que se llevan a cabo en etéreo (ETH) y dogecoin (DOGE). El outlet descubrió que se estima que unas 10.000 personas en Cuba utilizan ahora criptoactivos.

La plataforma BitRemesas, que ha crecido de la nada este año, tiene unos 300-400 usuarios, según su fundador, quien afirma que los operadores de la plataforma están trabajando en formas de permitir a los cubanos – o tal vez más exactamente a sus familiares en el extranjero – pagar las facturas de electricidad y otros servicios públicos utilizando el cripto.

BitRemesas afirma que tiene un alto volumen de transferencias, pero a menudo en pequeñas cantidades de 10 a 20 dólares, y que las remesas en el rango de 100 dólares son más bien una rareza.

Cryptonews.com ha informado anteriormente sobre el aumento de BitRemesas. La plataforma ve a los cubanos en el extranjero convertir sus ganancias fiat en Bitcoin Pro y esencialmente poner sus solicitudes de remesas en una subasta negativa, lo que permite a los intermediarios entusiastas del bitcoin con base en Cuba pujar por el derecho a recibir el BTC, convertirlo en fiat (o acumular el equivalente en fiat) y entregar la remesa en efectivo en mano a los familiares destinatarios.

El truco, por supuesto, es que los intermediarios pueden pujar por recibir un trozo de la remesa como comisión, con cargos de hasta el 25% común, y la plataforma BitRemesas también se lleva una parte.

Además, como se informó el mes pasado, plataformas de transferencia de dinero como Western Union han cerrado sus oficinas en el país tras una serie de sanciones de „ojo por ojo“ impuestas por los líderes en La Habana y Washington. Esto ha golpeado a algunos de los ciudadanos más pobres de Cuba en el bolsillo, ya que muchas familias del país dependen para su sustento de las remesas enviadas por familiares que viven y trabajan en el extranjero.

Según datos de The Havana Consulting Group y Tech, en los últimos 10 años, la población cubana ha recibido 29.950 millones de dólares en remesas en efectivo. El 90% de este dinero provenía de los Estados Unidos. En 2018, el monto de las remesas en efectivo a Cuba se estimó en 3.690 millones de dólares, un crecimiento del 3,6% en comparación con 2017, dijo la consultora.